Deportes

Consiguió lo que le faltaba

Liverpool conquistó el planeta por primera vez en su historia, tras vencer 1-0 a Flamengo en la final del Mundial de Clubes de Catar

Disputó las finales de la Copa Intercontinental 1981 con el Fla, precisamente, y la de 1984 con Independiente. En 2005 se cruzó con el São Paulo por la del Mundial de Clubes. Las tres las había perdido, hoy el fútbol y la vida le dieron revancha

Se llevó a cabo el certamen intercontinental en Catar (donde se jugará el Mundial en 2022) por primera vez y era otra oportunidad para que el equipo de Anfield -un gigante al que le faltaba esa estrella- se consagre campeón del mundo por primera vez en sus 127 años de rica historia. No le resultó para nada fácil el poderoso Flamengo campeón de América. Por momentos era superado, sufrió ataques, pero con astucia y efectividad lo logró y se quedó con el Mundial de Clubes de la mano de Roberto Firmino, quien marcó el único tanto a los 8 minutos del primer tiempo extra.

Una vez más la supremacía europea se hizo notar, ya que el trofeo terminó en manos de un elenco del Viejo Continente. De todas formas, no fue una final en la que el europeo supera ampliamente al sudamericano y estire tanto la brecha, como lo hizo el Real Madrid en 2014 ante San Lorenzo en Marruecos (2-0), en 2017 contra Gremio (le ganó 1-0) en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos); el Barcelona en 2015 frente a River (3-0) y frente al Santos (4-0) o como el Milan en 2007 ante Boca (4-2). Los últimos tres encuentros mencionados fueron en Japón.

Los dirigidos por el portugués Jorge Jesus se plantaron en el Estadio Internacional Jalifa de Doha como buenos campeones que fueron de América y del Brasileirão, y le jugaron de igual a igual al imponente Liverpool del alemán Jürgen Klopp.

El partido se hizo de ida y vuelta en las dos etapas de los 90 minutos y también en las dos del suplementario. Fue el conjunto inglés el que tomó la iniciativa, pero el cuadro brasileño no se quedó atrás y daba sensaciones de que podía lograr una inmensa hazaña, como lo hizo sobre la hora en la final de la Copa Libertadores de Lima, nada menos que ante el River de Marcelo Gallardo.

Corrían los minutos y Liverpool sentía cierta desesperación por no poder amigarse con la red y por los constantes ataques del elenco carioca. A ninguno se le abría el arco y por ende se tuvo que jugar el tiempo extra.

El Fla no agachó la cabeza y siguió firme con su buen planteo, mientras que Liverpool se la jugó por ganar el encuentro y quedarse con el título. Daba la sensación de que esta final la ganaba el que marcaba y así lo fue. A los 8 minutos los dirigidos por Klopp salieron de contra, Sadió Mané recibió un pelotazo largo, se la cedió a Firmino, éste en el área eludió a la defensa rival, confundió al arquero Diego Alves y con el arco a su merced anotó el 1-0 definitivo.

Los futbolistas del club carioca sintieron el golpe, hicieron todo por empatarlo y llevar el duelo a los penales; pero nada superó a la efectividad y a la contundencia del Liverpool, que tuvo un año inmejorable y se adueñó del mundo desde Doha.

De la mano de Klopp, en este 2019 los Reds obtuvieron su sexta Champions League y su cuarta Supercopa de Europa (las habían ganado hace 14 años por última vez) y nada menos que su primer Mundial de Clubes/Copa Intercontinental (certamen extinto). De hecho, están punteros e invictos en la Premier League con 10 unidades de ventaja por sobre el escolta Leicester City.

Además, cabe destacar que se tomaron una gran revancha no solamente con el campeonato mundial, sino también con el Mengão. En 1981 ambos se habían visto las caras en la final de la Copa Intercontinental -en el Estadio Nacional de Tokio- y el conjunto de Río de Janeiro lo derrotó 3-0 con un doblete de Nunes y un gol de Adílio.

Flamengo no tiene nada que reprocharse. En un fin de semana de noviembre se quedó con la Copa Libertadores (tras 38 años) y con el Brasileirão (luego de 10 años) por un resultado ajeno. El sábado 23 fue la Copa en Lima y el domingo 24 el torneo local. Brindó una excelente imagen para el fútbol brasileño y para el sudamericano. Como uno de los equipos más grandes e importantes de su país, del continente americano y del mundo, nunca bajó los brazos y por momentos se impuso ante otro gigante como el Liverpool. Le faltó el gol para vencer a Alisson Becker (portero de la Selección de Brasil), cosa que no le faltó al cuadro inglés ante Diego Alves.

Premiaciones

Salah y Bruno Henrique con sus premios, de oro y Plata respectivamente

Cabe señalar que el atacante egipcio del Liverpool, Mohamed Salah, obtuvo el Balón de Oro y el premio Alibaba Cloud, como mejor jugador de la final. El delantero del Mengão Bruno Henrique se quedó con el Balón de Plata y con el de Bronce Rodolfo Pizarro, mediocampista del Monterrey de México que salió tercero y que es dirigido por Antonio «el Turco» Mohamed.

Por Marcelo Baratti

(Para MLB Productora)

Anuncio

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar