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La gran mentira de Halloween

Los colores de Halloween nos remiten al otoño y eso no es casualidad ya que la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre se festeja en el Hemisferio Norte. . . ¡Pero acá estaremos en primavera para esa fecha!

Las festividades brujeriles están relacionadas con la naturaleza, la luna, el sol, la tierra. Solsticios y equinoccios marcan las actividades de siembra y cosecha.

El hombre puede amoldarse a esas energías para retraerse y meditar, fluir con liviandad, florecer y expandirse, según la estación. Halloween está conectada a la energía otoñal y, de ninguna manera, puede festejarse en primavera.

Buenos Aires, yo no puedo vivir sin tu agua en los pulmones . . . / Pero definitivamente me abrigo bien/ Sobre todo a las tres de la tarde un día de verano en el barrio bancario/ no vayan a pensar que este es un país tropical/ qué esperanza mijito nosotros somos muy civilizados, tan nórdicos como el mejor noruego…” Así se ríe César Fernández Moreno, en su poema «ARGENTINO HASTA LA MUERTE«, de este fanatismo histórico de imitar al primer mundo, sobre todo a Europa. Quizá no sólo caracterice esto a Argentina sino que sea extensivo a toda Latinoamérica.

En este afán camaleónico de intentar disimular la identidad con el objeto de ser mejores se pierde lo más valioso (la esencia) y se ganan errores, entre ellos, festejar HALLOWEEN, algo que la mayoría de los argentinos no sabe qué significa y se yerra más al hacerlo el 31 de octubre.

Es mentira que esa sea la fecha en el Hemisferio Sur.

Acá, Halloween/Samhain es la noche del 30 de abril al 1 de mayo. Corresponde al inicio de la temporada de cosechas, es el año nuevo celta y el momento en que los espíritus pueden acercarse más a este plano.

Tiene sentido para México el Día de los Muertos, coincidente con el significado de Shamain, y la fecha de Halloween ya que este país se encuentra en el Hemisferio Norte, pero no es así para Sudamérica.
Acá este Sabbat brujeril fue la semana pasada.

Dulce o travesura”, los disfraces de zombies, fantasmas y asesinos se establecieron como burla a una de las fiestas más importantes de la Wicca, porque la Inquisición no terminó.

Las brujas, los wiccanos siguen siendo considerados como supersticiosos e inferiores por una buena parte de la sociedad que continúa con paradigmas del siglo XX justificando desde la soberbia su ignorancia.

Es un momento donde, además de prepararnos para cosechar, sean frutos en sentido literal o crecimiento espiritual, se corresponde a un nuevo año en el calendario celta (otro motivo de celebración, balance y proyectos).

A lo anterior se debe agregar la creencia de que se aligera la cinta divisoria entre los mundos: El más allá y el “más acá”.

Pero esta conexión no es motivo de bromas sino un momento propicio para ofrendar a los ancestros.

Las brujas, en esta fecha, colocan más platos en la mesa de la cena dedicados a sus familiares fallecidos y colocan cintas negras en sus ventanas.

Es el día del Hécate, de la celebración de la Diosa Anciana y los poderes femeninos, por lo que es un momento de honra a los antepasados y propicio para cargar de energía los elementos mágicos”, dice K D Spitzer, astrólogo, maestro y escritor inglés.

Este día, las casas de los practicantes de la Vieja Religión huelen a incienso, canela, romero y laurel con los que sahúman sus rincones.

Además de colocar las cintas negras y escoger vestimenta de igual color (tal como el año nuevo en las celebraciones de religiones afroamericanas, donde se visten de blanco, lo cual puede apreciarse en las costas de Brasil y también hemos copiado en Argentina de tanto vacacionar allí), las casas se decoran con los tonos ocres, naranjas y verdes típicos del otoño.

Así como los judíos comen cordero en el Pésaj y los cristianos, pan dulce en la Navidad, esta festividad también tiene sus platos clásicos y se realizan con las cosechas de estación: manzanas, nueces, calabazas, papas y uvas.

Son típicos pan dulce con nueces, limonada con menta, tarta de manzana y canela, calabazas horneadas rellenas de choclo, pastel de papas y vino o jugo de uvas.

Nutrirse de otras religiones y culturas es un efecto glorioso de la globalización, no así la imitación burda.
Que Halloween se deba festejar el 31 de octubre en Argentina es una gran mentira.

Por: «caSSanDDra»

(Para MLB Productora)

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