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title: "Boca en el Maracana: Una remonada épica, el golazo de Paredes y el pasaje a la final de la Sudamericana"
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description: "El Xeneize venció a Vasco da Gama en Brasil, revirtió la serie con un gol agónico de Leandro Paredes y selló su clasificación a la final de la Copa Sudamericana. Con autoridad, presión alta y una defensa que sostuvo al equipo en los momentos más difíciles, Boca escribió otra página internacional en el Maracaná y quedó a un paso de la gloria."
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# Boca en el Maracana: Una remonada épica, el golazo de Paredes y el pasaje a la final de la Sudamericana

Un comienzo arrollador para igualar la serie

Rio de Janeiro- 21 de octubre: Boca Juniors llegó al Maracaná con una misión clara: revertir la derrota por la mínima diferencia sufrida en la Bombonera y recuperar su lugar en la definición de la Copa Sudamericana. Ante un Vasco da Gama que contaba con la ventaja de la ida y el respaldo mayoritario de su público, el equipo de la Ribera protagonizó un comienzo ideal, decidido a imponer sus condiciones desde el primer minuto.

A los tres minutos, después de una infracción y una sucesión de acciones a balón parado, el Xeneize encontró la apertura del marcador. Blanco ejecutó un gran córner y Di Lollo, con un salto imponente, ganó en las alturas para conectar un cabezazo certero. La pelota terminó en la red y la serie quedó igualada: 1-1 en el global.

Boca no se conformó con el empate. Recuperó alto, presionó la salida brasileña y encontró espacios para lastimar de contraataque. Flores tuvo una oportunidad inmejorable frente al arquero Jardim, pero no consiguió convertir. El equipo argentino había encontrado la fórmula: intensidad, recuperación y ataques directos ante un Vasco desprotegido y cada vez más incómodo.

El conjunto brasileño intentaba responder, aunque la presión del Xeneize le impedía construir con tranquilidad. La defensa central, con Di Lollo y Herrera como protagonistas, se mostró firme en los duelos, anticipó con autoridad y ofreció una salida limpia desde el fondo. El local también tuvo sus oportunidades, como un cabezazo que pasó muy cerca del poste defendido por Montero, pero Boca sostenía el ritmo y la iniciativa.

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Merentiel golpeó y Boca tomó el control

A los 32 minutos, Boca volvió a encontrar espacios ante un Vasco que se defendía con un esquema 4-1-4-1 y sufría cada vez que perdía la pelota. Di Lollo recuperó en el fondo y conectó rápidamente con Villa, quien aceleró la jugada y encontró el pase para dejar a Merentiel en una posición ideal.

El delantero uruguayo no perdonó. Con una definición certera, marcó el 2-0 de la noche, puso a Boca arriba en el global y alcanzó los 65 goles con la camiseta azul y oro, superando a Juan Román Riquelme en la tabla de máximos artilleros del club. Una cifra que ratifica su enorme influencia ofensiva: ocho tantos en catorce partidos, según los registros de esta campaña.

El Xeneize comenzaba a cerrar el primer tiempo con una ventaja que reflejaba su superioridad. Del otro lado, los hinchas de Vasco manifestaban su impaciencia frente a un equipo que no encontraba respuestas y parecía superado por el desarrollo.

Di Lollo, además de su aporte defensivo, volvía a demostrar su poderío en el juego aéreo y sumaba su séptimo gol de cabeza. Junto a Herrera conformó una dupla central sólida, ganadora en los anticipos y segura en cada intervención.

En el mediocampo, Battaglia cumplió con su función de equilibrio, mientras Ascacibar y Delgado trabajaban por delante de la defensa para cortar los avances rivales. Villa aportaba desequilibrio por la derecha, aunque Flores, de una noche irregular, terminaría dejando su lugar a Velasco.

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Vasco avanzó, Boca resistió

El complemento presentó otro escenario. Obligado por el resultado, Vasco da Gama adelantó sus líneas, buscó variantes ofensivas y comenzó a jugar cada vez más cerca del área de Boca. El equipo argentino retrocedió algunos metros y apostó a encontrar espacios con Villa, los cambios de frente y las transiciones rápidas.

Arruabarrena decidió darle ingreso a Leandro Paredes, pese a que el mediocampista arrastraba una molestia física, en reemplazo de Battaglia. La intención era recuperar claridad en la circulación y administrar la pelota en un tramo en el que el conjunto brasileño empezaba a ganar terreno.

Los cambios del entrenador Pedro Emanuel revitalizaron el ataque local. Marino y Brenner buscaron inquietar con remates desde media distancia, mientras Santiago Sosa intentaba conducir el juego desde la mitad de la cancha y Lescano aportaba centros para alimentar a los delanteros.

Boca comenzó a sufrir algunas llegadas por las bandas y ya no encontraba la misma facilidad para recuperar la pelota. A los 65 minutos, Pulga Rodríguez apareció con una definición de cara interna, después de una recuperación y una acción ofensiva por la derecha, para marcar el descuento brasileño.

El 1-2 en el global devolvía la igualdad a la serie y abría la posibilidad de una definición por penales. El Maracaná recuperaba la esperanza, mientras Boca debía resistir el empuje de un rival que, aun sin demasiada claridad, avanzaba por necesidad.

Valencia y Velasco ingresaron por Merentiel y Flores para renovar el frente ofensivo. Villa continuó siendo una vía para generar peligro, mientras Blanco asumía mayores responsabilidades por su sector. Vasco insistía, con Hinestroza entre las variantes ofensivas, y el capitán Mendes debía administrar el riesgo tras recibir una tarjeta amarilla.

El equipo de Arruabarrena respiraba ante cada llegada brasileña, pero el desenlace todavía guardaba un capítulo extraordinario.

Paredes, el héroe de una noche inolvidable

Cuando el partido parecía encaminarse hacia los penales, apareció el futbolista que había llegado al encuentro rodeado de expectativas y cuestionamientos. Leandro Paredes, que había ingresado con una molestia física, se convirtió en el protagonista absoluto de la noche.

A los 88 minutos, Delgado recuperó y encontró el pase para el mediocampista. Paredes recibió, acomodó el cuerpo y sacó un remate con una comba inesperada que terminó en el fondo de la red. Un golazo para el 3-1 de Boca en el Maracaná y el 3-2 en el global, que sellaba la clasificación xeneize a la final.

El festejo fue una explosión de desahogo. Después de una semana en la que se había hablado mucho sobre su presente, su estado físico y su importancia para el equipo, Paredes respondió dentro de la cancha, en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial. Su décimo gol con la camiseta de Boca llegó en el momento más determinante y transformó una noche de sufrimiento en una celebración inolvidable.

Los aproximadamente cuatro mil hinchas xeneizes que viajaron a Río de Janeiro desataron el delirio en las tribunas. Boca había comenzado con una presión asfixiante, construido una ventaja de dos goles, soportado la reacción brasileña y encontrado en su capitán futbolístico la definición que necesitaba.

Cuatro frentes y una ilusión continental

La clasificación en el Maracaná representa mucho más que una victoria internacional. Boca sigue en carrera en cuatro frentes: la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura, la tabla anual y la Copa Argentina. Con el equipo ubicado entre los protagonistas de la competencia local, el conjunto de la Ribera sostiene una temporada de máxima exigencia y ambición.

Ahora, la mirada se dirige a Barranquilla, sede de la final del próximo 21 de noviembre, donde Boca aguardará al ganador del cruce entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque.

El Xeneize disputará así la tercera final de Copa Sudamericana de su historia, con el recuerdo de sus consagraciones de 2004 y 2005 como parte de una identidad internacional que vuelve a hacerse presente.

En el Maracaná, Boca encontró carácter para remontar, firmeza para resistir y talento para golpear en el instante decisivo. Di Lollo abrió el camino, Merentiel amplió la ventaja y Paredes escribió el desenlace.

La final está en el horizonte. Y Boca, una vez más, va por la gloria.

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