
El presidente de Racing reconoció que fue un error extender el vínculo de Gustavo Costas por tres años, asumió responsabilidades por el presente deportivo y admitió que la Academia “no puede estar tan abajo” en la tabla. Sus palabras también abrieron un debate más profundo: la distancia entre el valor de un plantel, las expectativas de un proyecto y la realidad que devuelve la cancha.





















