Día Mundial Sin Automóvil: una jornada para repensar cómo nos movemos

Cada 22 de septiembre, la fecha invita a reducir el uso del auto y a promover formas de movilidad más sostenibles, saludables y amigables con las ciudades.
ACTUALIDAD22/09/2026LateLate

Cada 22 de septiembre se conmemora el Día Mundial Sin Automóvil, una jornada destinada a generar conciencia sobre el impacto que tiene el uso masivo de vehículos particulares y a promover alternativas de movilidad más sostenibles, como el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie. La propuesta no apunta solamente a dejar el auto estacionado durante un día, sino a abrir una reflexión sobre cómo se diseñan y habitan las ciudades.

El origen de esta iniciativa está relacionado con las crisis petroleras de la década de 1970, que llevaron a distintos países a cuestionar la dependencia de los combustibles fósiles y a buscar alternativas para disminuir el consumo de petróleo. Con el paso de los años comenzaron a desarrollarse experiencias concretas de jornadas sin automóviles. En 1994, las ciudades de Reikiavik, La Rochelle y Bath organizaron algunas de las primeras experiencias conocidas de este tipo. En 1997, Gran Bretaña adoptó la jornada a nivel nacional y, posteriormente, la iniciativa comenzó a extenderse por otros países.

En el año 2000, la Comisión Europea formalizó el 22 de septiembre como Día Sin Coches, en el marco de la entonces creciente agenda de movilidad sostenible. La fecha quedó vinculada a la Semana Europea de la Movilidad, que actualmente se desarrolla cada año entre el 16 y el 22 de septiembre y busca impulsar políticas y hábitos que permitan desplazamientos más sostenibles, seguros y accesibles.

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La jornada busca visibilizar especialmente las consecuencias ambientales y sociales de la utilización intensiva del automóvil. El tránsito vehicular genera emisiones contaminantes, contribuye a la contaminación sonora y ocupa una parte importante del espacio público. A esto se suman cuestiones vinculadas con la seguridad vial, la congestión y el sedentarismo asociado a determinados hábitos de movilidad.

Por eso, el Día Mundial Sin Automóvil propone imaginar ciudades en las que caminar, andar en bicicleta o utilizar el transporte público sean opciones reales, seguras y accesibles. También plantea una discusión sobre el espacio urbano: cuánto lugar se destina a los vehículos y cuánto a las personas, las áreas verdes, las bicicletas y los espacios de encuentro.

La iniciativa no significa que el automóvil pueda desaparecer de la vida cotidiana ni desconoce que muchas personas dependen de él para trabajar, trasladarse, cuidar a familiares o acceder a servicios. La propuesta consiste, fundamentalmente, en poner en discusión el modelo de movilidad y mostrar que existen otras alternativas cuando las condiciones de infraestructura y transporte las hacen posibles.

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En distintas ciudades del mundo, la fecha se acompaña con calles peatonales, actividades en bicicleta, campañas de concientización y medidas destinadas a favorecer el transporte público. En 2026, por ejemplo, distintas localidades europeas volvieron a utilizar el 22 de septiembre como cierre de la Semana Europea de la Movilidad, con propuestas destinadas a fomentar formas alternativas de desplazamiento.

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En definitiva, el Día Mundial Sin Automóvil funciona como una oportunidad para detenerse —aunque sea simbólicamente— y observar cómo nos trasladamos, cuánto espacio ocupan los vehículos en nuestras ciudades y qué alternativas pueden contribuir a construir entornos urbanos menos contaminados, más silenciosos, saludables y accesibles. La pregunta que plantea la fecha no es solamente qué pasaría si dejamos el auto por un día, sino qué ciudad queremos construir para todos los días.

Por: María Lorena Belotti

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