
Boca ganó con el corazón y llega con el corazón al Morumbí
LateBarrio de La Boca: (Mié., 9 de sep.) Boca salió a jugar un partido de Copa. De esos que exigen paciencia, concentración y capacidad para interpretar cada momento. San Pablo tampoco quiso regalar espacios y durante el primer tiempo ambos equipos se estudiaron demasiado.
El Xeneize tuvo dificultades para progresar por la línea de pases y se mostró incómodo para encontrar profundidad. Arruabarrena debió acomodar su estructura ante las ausencias de Aranda y Delgado, ambos lesionados, con Flores ocupando la derecha y Velasco moviéndose por izquierda.
A Velasco le costó durante buena parte de la primera etapa. El volante no consiguió imponerse en su sector y Boca perdió algunas posibilidades de progresar por ese costado. Sin embargo, en el complemento levantó su rendimiento y terminó siendo importante por izquierda.
San Pablo tuvo su situación más peligrosa de la primera etapa en los pies de Luciano. Después, poco más. El equipo brasileño comenzó a perder intensidad y Boca, aunque sin generar demasiado peligro, fue ganando presencia.
Paredes intentó darle claridad desde el mediocampo. El capitán tuvo un buen partido y fue dueño de buena parte de la zona central, aunque todavía está lejos de mostrar su mejor nivel. A su lado, Ascacibar, Velasco y Belmonte aportaron recorrido y equilibrio.
En defensa, los juveniles Di Lollo y Jagger Herrera mostraron aplomo ante un rival de experiencia. Herrera fue uno de los puntos más altos de Boca: seguro, sólido y firme tanto de arriba como de abajo. Jugó con mucha personalidad y transmitió una sensación de seguridad que resulta especialmente valiosa en una serie internacional.
El complemento mantuvo la misma lógica: mucha disputa, pocos espacios y escasas situaciones decisivas. Boca necesitaba encontrar una jugada que rompiera el partido.
Y la encontró Merentiel.

En una acción dentro del área, el rebote quedó a disposición del delantero uruguayo, que no perdonó. Merentiel convirtió el 1-0 y volvió a aparecer en uno de esos momentos en los que un delantero de jerarquía debe responder.
El uruguayo, que ya superó los 60 goles con la camiseta de Boca, explicó después del partido el esfuerzo realizado para poder estar en cancha: "A pesar de la gripe, siempre hay que estar, casi no puedo hablar".
Una frase que refleja el compromiso del delantero con el equipo. Merentiel no estaba en las mejores condiciones físicas, pero apareció cuando Boca más lo necesitaba.
Primero llegó el gol. Después, los cambios.
Con la ventaja en el marcador, Arruabarrena movió el banco para intentar romper la presión brasileña y administrar el resultado. Valencia y Villa ingresaron con la misión de darle mayor oxígeno y profundidad al ataque, aunque Boca no consiguió generar demasiadas situaciones claras.
Merentiel dejó el campo después del enorme desgaste realizado. El propio entrenador explicó posteriormente que el delantero había manifestado un malestar en los gemelos.
Con el 1-0, el partido adquirió otra dimensión. Boca debía defender una ventaja mínima frente a un rival que necesariamente tenía que adelantar sus líneas.
Y allí apareció la seriedad defensiva.
Montero tuvo poca participación bajo los tres palos porque Boca consiguió mantener a San Pablo lejos de su área. El arquero respondió cuando fue necesario y, de a poco, continúa ganando terreno en la pelea por la titularidad.
La defensa volvió a responder y Herrera fue protagonista desde la seguridad. Di Lollo acompañó con firmeza y Boca encontró en sus juveniles centrales una respuesta de enorme personalidad para una noche exigente.
Lautaro Blanco cumplió con una correcta labor. El lateral se mostró activo por su sector y tuvo dos aproximaciones que permitieron llevar cierta preocupación al arco paulista. Sin grandes estridencias, fue una pieza confiable durante el desarrollo del encuentro.
Velasco, que había sufrido en el primer tiempo, consiguió levantar en el complemento. Con más actitud y participación por izquierda, fue encontrando mejores espacios.
El propio jugador resumió el espíritu de Boca después del partido: "Hicimos lo nuestro agregando garra y actitud".
A los 75 minutos llegó una de las acciones polémicas de la noche. El árbitro chileno Piero Maza le mostró inicialmente la tarjeta roja a Domingos Duarte, defensor de San Pablo, tras una infracción sobre Leandro Paredes.
Sin embargo, el VAR llamó al juez para revisar la acción. Maza observó nuevamente la jugada y determinó que había falta previa de Paredes. De esta manera, anuló la expulsión del jugador brasileño.
La decisión generó discusión porque Duarte realizó una barrida en la que alcanzó a tocar primero la pelota antes del contacto posterior. La intervención de la tecnología terminó corrigiendo una expulsión que, de haberse mantenido, habría dejado a San Pablo con diez jugadores durante el tramo decisivo.
El conjunto brasileño buscó el empate, pero careció de claridad. Luciano había tenido su oportunidad en el primer tiempo y después San Pablo no consiguió encontrar demasiados caminos para lastimar.
Calleri, exdelantero de Boca y actualmente en San Pablo, tampoco pudo cambiar la historia. El argentino, que supo ser campeón con el Xeneize, además se perderá el encuentro de vuelta por acumulación de tarjetas amarillas.

El pitazo final encontró a Boca celebrando una victoria trabajada. No fue una noche de grandes diferencias futbolísticas ni de abundantes ocasiones. Fue una victoria construida desde la concentración, el esfuerzo y la interpretación de los momentos.
"Los detalles iban a ser importantes en el partido", explicó Arruabarrena después del encuentro.
Y Boca encontró ese detalle en el rebote que Merentiel convirtió en gol.
"Sacamos una mínima diferencia, ya pensaremos en la vuelta", sostuvo el entrenador, quien además recordó que se trata de "dos clubes de mucha historia".
Arruabarrena también remarcó que "son partidos cerrados, es raro un resultado abultado" y valoró especialmente la tarea defensiva: "El equipo estuvo muy serio defensivamente".
Sobre Velasco, señaló: "La actitud es de él, es suya. Entrenando puede dar mucho más".
También tuvo palabras para Herrera y su crecimiento dentro del equipo: "Sé de qué está hecho Jagger Herrera", destacando su entereza, su capacidad para escuchar y el compromiso que demuestra partido tras partido con la camiseta de Boca.
El entrenador dejó, además, una definición que sintetiza el momento del equipo: "Todos los partidos acá son finales".
Boca ganó desde la actitud, el sacrificio y la capacidad para aprovechar un momento decisivo. Paredes condujo el mediocampo, Herrera transmitió seguridad, Blanco cumplió, Velasco creció con el partido y Merentiel volvió a responder como goleador.
San Pablo se fue apagando con el correr de los minutos y Boca encontró la diferencia que buscaba.
El 1-0 deja la serie abierta, pero permite al Xeneize viajar al Morumbí con una ventaja mínima que puede resultar determinante en una eliminatoria de estas características.
El conjunto paulista tendrá ahora el clásico frente a Palmeiras durante el fin de semana, mientras Boca recibirá el viernes a Central Córdoba en La Bombonera por el Torneo Clausura.
La Copa, sin embargo, tendrá otra historia.
Era ganar y se ganó. Boca va al Morumbí con ventaja.
Por Osorio Víctor para Late FM 931 Mhz.


Tiafoe y la batalla que no se ve: cabeza, emoción y un duelo norteamericano en Nueva York



Sofía Montenegro: de un problema de salud en México a una noche de sangre y aprendizaje en UFC París

Etcheverry se despide de Nueva York y Cerúndolo queda como única esperanza argentina

River recupera confianza en el Monumental y Ponzio mantiene los pies sobre la tierra




Colapinto se mete en la fiesta de Alpine y Monza le entrega a Gasly una pole histórica

Nick Kyrgios y el desafío de volver: cuando la recuperación de un tenista también se juega fuera de la cancha

Betty la fea: cómo termina la tercera temporada y qué se sabe de una cuarta entrega


Etcheverry se despide de Nueva York y Cerúndolo queda como única esperanza argentina




Sofía Montenegro: de un problema de salud en México a una noche de sangre y aprendizaje en UFC París




