El arte de masticar: un hábito simple con impacto en la salud y la longevidad

LIFE STYLE 25/01/2024 Por Late
El doctor Vicente Mera, experto en longevidad, destaca en su libro «Joven a cualquier Edad» (Ed. Harper Collins) una recomendación que, aunque nos ha sido transmitida desde la infancia, a menudo subestimamos: masticar bien los alimentos.
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En el intenso viaje hacia la longevidad y el bienestar las respuestas más efectivas se encuentran en las prácticas más simples. El doctor Vicente Mera, experto en longevidad, destaca en su libro «Joven a cualquier Edad» (Ed. Harper Collins) realiza una recomendación que, aunque nos ha sido transmitida desde chicos, subestimamos: masticar bien los alimentos y disfrutar de la comida. Este hábito, más allá de evitar atragantamientos, surge como una herramienta para mejorar la digestión y deshincharse.

 

La calidad de la digestión nace en la boca. El doctor Mera resalta que el 10% del proceso digestivo tiene lugar en este primer paso, donde la enzima ptialina salival inicia la descomposición de los alimentos.

 

Aunque existen teorías sobre el número exacto de veces que debemos masticar (algunas sugieren 30 veces), la clave radica en hacerlo lentamente hasta que los alimentos estén completamente triturados. La nutricionista Fran Sabal remarca la necesidad de convertir los sólidos en líquidos y masticar los líquidos como si fueran sólidos, destacando que este proceso libera enzimas necesarias para una digestión saludable.

 

La nutricionista y doctora en farmacia Amil López sostiene que hay que masticar cada bocado cinco veces, activando así hormonas que regulan la ingesta y frenan la sobre ingesta. Esta práctica consciente fomenta la sensación de saciedad, contribuyendo a evitar el consumo excesivo al dar tiempo al cuerpo para reconocer su llenura.

 

Masticar despacio no solo beneficia la digestión y la saciedad, sino que además se convierte en un amigo de la salud dental. El odontólogo Iván Malagón destaca la importancia de la masticación para la producción de saliva, crucial para regular el pH bucal y mantener el equilibrio del microbioma oral.

 

Por: María Lorena Belotti, Periodista Médica SAPEM-UBA

 

Fuente: Vogue.es